lunes, 17 de febrero de 2014

FORTALECER LA GAITA, ARTÍCULO DE GREGORIO COLOMA

 
FORTALECER LA GAITA
 
El 12 de Noviembre de 1.790 le fue concedido el título de “Real” a la Fábrica de Lonas, Vitres e Hilazas de Cervera del Río Alhama (provincia de Soria). Para la narración de las fiestas que con tal motivo se celebraron durante tres días se encargaron unos folletos a Don Antonio Joseph Delgado, Impresor de la Ciudad de Logroño y Titular de la Santa Inquisición, y en ellos se podía leer:
Día primero: “Por la noche se encendieron hogueras y quemaron fuegos frente a la casa del Gobernador. No podía faltar la música y por cierto que la hubo de dos clases: Una seria, con clarinetes, bombo, pandereta y triángulo; y otra, para la plebe, de danza con tamboril y gaita”.
Día segundo: “Acabada la misa todos salieron acompañando a la Imagen de la Virgen del Pilar hasta la Fábrica, en medio del ruido de los cohetes y de la música a la que precedía el coro de  danzantes.”
Día tercero: “Rompían la marcha cuatro batidores del Regimiento de Alcántara de guarnición en la plaza, espada en mano, a los que seguían los danzantes que actuaban al son de la gaita y  tamboril cuando la música seria dejaba de tocar”.
El relato de aquellos aconteceres refleja la escasa importancia que entonces, a pesar de contar ya con dos siglos de antigüedad, la clase instruida concedía a LA GAITA. Por fortuna, el pueblo llano supo apreciar la joya que tenía en sus manos y, generación tras generación, transmitirla en toda su pureza.
Como parte esencial de la juventud en la que prolifera su uso en determinadas fechas, los gaiteros no podían ser ajenos al pañuelo sanferminero. Sin embargo, en aras de aquella pureza hemos de pedirles que cuando actúen no lo luzcan. Su nacimiento tuvo lugar en Pamplona alrededor de 1940 cuando LA GAITA ya había cumplido varios siglos, y añadir un ornamento moderno a su puesta en escena lejos de fortalecerla desvirtúa su solera.           
En las fiestas patronales, cuando el calendario lo aconseja, parece razonable aprovechar el fin de semana para adelantar atracciones. Una manera de potenciar la más hermosa de nuestras tradiciones sería anunciar esos días como “del cerverano ausente”, del “niño”, etc. y, sin necesidad de cambiar la programación, dejar para siempre el comienzo oficial de aquellas para las vísperas de Santa Ana y San Gil.
Supongamos que tras el “pregón” y el “cohete” suena la música, se abren las puertas del Ayuntamiento, aparece LA GAITA en todo su esplendor, y en la primera, principal y más bella de sus actuaciones se dirige, seguida de autoridades y público, a honrar a la Santa o al Santo en su emocionante “bajada”……
En aquel marco, ¿cabría cuadro más maravilloso? Para mí desde luego que no.   
         Gregorio Coloma

 

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